Período de la Historia de Europa, comprendido entre el siglo V y el siglo XV, que se extiende desde la caída del Imperio romano de Occidente en el año 476 hasta aproximadamente el año 1000, época de resurgimiento económico y cultural del continente. Fue un período en el que tres imperios coetáneos lucharon por la supremacía: el bizantino, el islámico y el carolingio.
Suele dividirse en dos grandes períodos: la Alta Edad Media (del siglo V al siglo XV) y Baja Edad Media (siglo XI al siglo XV).
Hacia el año 1000 esta situación comenzó a cambiar y se produjo un aumento progresivo de la población tanto a las ciudades como al campo. Las invasiones se habían acabado y por tanto había disminuido mucho la inseguridad. Se introdujeron mejoras técnicas en agricultura (el molino de agua, la arada, la rotación de cultivos…) y se recuperaron el comercio y la artesanía a las ciudades.
A la Edad Media la mayoría de la gente vivía en el campo. Las ciudades medievales comenzaron a ser importantes a partir del siglo X para su actividad comercial y cultural. El aumento de la población europea a partir del siglo X, también explica la construcción de nuevos barrios a las ciudades existentes y la creación de nuevas ciudad.